Manzanilla
Suave, floral y delicadamente dulce. La manzanilla es una de las infusiones herbales más clásicas, reconocida por su aroma cálido y floral y su sabor amable, con ligeras notas que recuerdan a la miel y la manzana.
Ideal para disfrutar sola o para combinar con otras hierbas, flores y frutas en mezclas suaves y aromáticas.
Perfil de sabor
Aroma: floral, dulce y delicado.
Sabor: suave, ligeramente dulce y herbal.
Color: amarillo dorado claro.
Cuerpo: ligero.
Final: limpio, floral y armonioso.
Características
La manzanilla contiene naturalmente distintos compuestos aromáticos propios de sus flores.
Tradicionalmente se utiliza en infusiones asociadas a momentos de calma, descanso y bienestar digestivo.
No contiene cafeína naturalmente.
Cómo prepararla
Cantidad: 1,5 a 2 g por taza.
Temperatura: 90–95 °C.
Tiempo de infusión: 5–7 minutos.
Para conservar mejor sus aromas, recomendamos infusionarla con la taza tapada y colar antes de servir.
¿Con qué combinarla?
Tila · Melisa · Lavanda · Cedrón · Manzana · Rosa mosqueta · Anís · Menta · Canela
¿Qué aporta a una mezcla?
La manzanilla aporta suavidad, notas florales, un dulzor delicado y redondez.
Es especialmente útil para equilibrar mezclas herbales, suavizar ingredientes más intensos y crear infusiones de perfil cálido y armonioso.