Lavanda
Floral, delicada y profundamente aromática. La lavanda se caracteriza por su perfume intenso y elegante, con un sabor suave, floral y ligeramente herbal.
Ideal para disfrutar sola en infusión o para sumar una nota aromática a mezclas con otras flores, hierbas, frutas y tés.
Perfil de sabor
Aroma: floral, intenso y envolvente.
Sabor: suave, floral y ligeramente herbal.
Color: amarillo pálido.
Cuerpo: ligero.
Final: perfumado, limpio y persistente.
Características
La lavanda contiene naturalmente aceites esenciales responsables de su aroma característico.
Tradicionalmente se utiliza en infusiones asociadas a momentos de calma y relajación.
No contiene cafeína naturalmente.
Cómo prepararla
Cantidad: 0,5 a 1 g por taza.
Temperatura: 90–95 °C.
Tiempo de infusión: 4–6 minutos.
Como tiene un aroma muy intenso, conviene empezar con poca cantidad y ajustar según gusto.
¿Con qué combinarla?
Manzanilla · Tila · Melisa · Cedrón · Rosa · Manzana · Limón · Rooibos · Té negro · Té verde
¿Qué aporta a una mezcla?
La lavanda aporta aroma floral, elegancia y profundidad.
Es ideal para dar un perfil más perfumado a blends suaves y para acompañar hierbas, flores y frutas sin necesidad de usar grandes cantidades.